08 junio, 2016

Los alumnos de 2º de Bachillerato están haciendo desde ayer, los exámenes de PAU 2016

MUCHA SUERTE A NUESTROS COMPAÑEROS DEL COLEGIO SANTA HELENA

Más de 200.000 alumnos afrontan la PAU, una prueba que cambia el curso que viene


El tiempo se ha parado. Y no es una metáfora. Las manecillas están fijas en las 7.45 en el reloj colgado en la pared lateral del aula Florestán Aguilar, en la Facultad de Odontología de la Universidad Complutense de Madrid (UCM).  Los alumnos alineados en filas y con los nervios a flor de piel afrontan su primer examen de Selectividad con el tiempo detenido. Las pruebas que harán durante los próximos cuatro días pueden determinar su futuro.
El primer examen incluye el comentario de texto, con dos opciones. Uno es un fragmento de Escenas veraniegasun artículo de Javier Marías publicado en El País Semanal y se pregunta a los alumnos sobre la novela española de finales del siglo XX. El otro incluye unos párrafos de ¿Para qué sirve realmente la ética?, de Adela Cortina, y una pregunta sobre el teatro de 1939 a finales del siglo XX.

Sin mochilas ni móviles
Los chicos de esta aula, que dejan las mochilas y los móviles a la entrada y colocan el DNI bien visible en las mesas alargadas, son solo un pequeño grupo de los 10.733 alumnos que se presentan en la Universidad Complutense de Madrid (UCM), de los cerca de 200.000 que harán en España la última Selectividad prevista después de 41 años. En 13 de las 17 comunidades autónomas, los exámenes se han organizado para esta semana.
A partir del curso que viene, se implanta una prueba recogida en la Ley Orgánica para la Mejora de la Calidad Educativa (LOMCE) que se convertirá en reválida en 2018, es decir, será necesario aprobarla para tener el título de Bachillerato.
En la UCM se han presentado 500 alumnos más que el año pasado. En el campus presencial más grande de España ha subido un par de puntos porcentuales la demanda, igual que en el resto de la Comunidad de Madrid, en la Comunidad Valenciana, Navarra o el País Vasco, entre otras. "Se han matriculado por la incertidumbre que produce el cambio del año que viene frente a una prueba que todo el mundo conoce muy bien", señala en el hall de la Facultad de Odontología Julio Contreras, vicerrector de Estudiantes de la UCM. Contreras tranquiliza a los aspirantes recordando que hay más de 14.300 plazas disponibles solo en la Complutense y que más del 90% de los estudiantes supera el examen año tras año. Admite, no obstante, que cuando él hizo su propia Selectividad pasó "muchísimos nervios". "Tienes la sensación de que te estás jugando toda tu vida", rememora.
Quizá también se siente así Patricia, de 19 años. Su nota media en el expediente es un 6,4 y necesita un 9 para entrar en INEF, el grado de las ciencias del deporte. "Me podía haber preparado más", asegura la estudiante, que viene de Vallecas. No se presentará a los exámenes para subir nota. A su alrededor, algunas compañeras hacen un repaso de última hora a los apuntes de Lengua y Literatura.

Una futura ingeniera y un piloto

La primera prueba es el comentario de texto de Lengua y Literatura. Además del texto de Javier Marías, se les pregunta por las tendencias, autores y obras principales de la novela española de 1975 a finales del siglo XX o los aspectos más relevantes de las obras de los siglos XVIII o XIX. A los que hayan optado por el fragmento de Adela Cortina, les han preguntado por el teatro de 1939 a finales del siglo XX y les piden que citen y expliquen una obra anterior a ese periodo. 
Para la segunda prueba, los alumnos podían elegir entre Historia de España e Historia de la Filosofía. En el primer caso, había preguntas sobre la conquista del reino Nazarí por los Reyes Católicos, el despotismo ilustrado de Carlos III o la Segunda República en la opción A o las elecciones de 1977 y el descubrimiento de América en la opción B. La reflexión del Fedón de Platón sobre el ser humano o la cuestión de Dios para Nietzsche en La gaya ciencia han centrado las dos opciones para Historia de la Filosofía del examen que han hecho los aspirantes a universitarios de la Comunidad de Madrid. 
Jaime, Miguel y Marta —ellos con 17 y ella con 18— se presentan al examen con más de un 9 en el expediente. Ella quiere ser ingeniera espacial, Jaime aspira a entrar en Escuela Oficial del Ejército y Miguel quiere convertirse en piloto de combate del Ejército del Aire. Parecen muy tranquilos. "Hemos revisado y preparado exámenes de otros años, tanto en clase como en casa", explica Miguel. Una de las críticas a la Selectividad, ampliable a las evaluaciones externas que la LOMCE ha incluido hasta el momento en primaria, es que los estudiantes pueden pasar el curso pendientes solo de esa prueba, no centrados en aprender.
"Yo empiezo el curso pidiendo disculpas a mis alumnos y les digo que durante el último curso de bachillerato no vamos a estudiar inglés, vamos a preparar un examen", confiesa Paloma Mejías, la profesora de Inglés que ha acompañado a los chicos hasta la puerta, les espera mientras pasan lista uno a uno y les recuerda que revisen las etiquetas que deben poner en los exámenes con un código que facilite su anonimato hasta el final. En Madrid, los exámenes acaban el viernes. 
Pilar Álvarez. El PAIS.
Equipo ComunicaT

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