16 febrero, 2016

ENDURANCE



Ésta es la palabra con la que los ingleses y los americanos del norte vienen a denominar a la capacidad o cualidad física más saludable que existe, que traducida literalmente vendría a ser durabilidad.

De todas las innumerables Physical Skills que existen, las más saludables son las que demandan de nuestra Resistencia Aeróbica (nuestra Healthiest Physical Quality por tanto). Todos más o menos sabemos qué tipo de actividades físicas demandan, y por lo tanto estimulan, esta cualidad. 


Fundamentalmente son tres: correr, nadar y montar en bicicleta. Sí ya, pero ¿cómo?

Tod@s nos hemos hartado a correr en nuestras clases de Ed. Física… y tod@s entendemos que en una Ed. Física que debe de estar orientada fundamentalmente a la salud, el correr tiene que ser protagonista, mientras que se haga bien. Al comenzar a abordar el asunto, lo primero que me viene a la mente es la siguiente pregunta: ¿qué habremos hecho tan mal todos los profesores de Ed. Física a lo largo de los tiempos para haber conseguido que el 99% de nuestro alumnado la odie con toda su alma? Cuenta la leyenda que si te hacías menos de 2500 metros en el Cooper (correr durante 12 minutos en llano para quien aún no lo sepa) suspendías irremediablemente la gimnasia y repetías el BUP las veces que hiciera falta… jeje. Ahora estamos en la ESO, los tiempos han cambiado, y la autoridad (autoritarismo lo llaman algunos) ha venido a ser sustituida por el convencimiento (vaguería fomentada lo llaman algunos). Por tanto: ¿cómo vender a chic@s en plena adolescencia una actividad aburrida, laaaargaaa, constante, que requiere de grandes dosis de paciencia y que, para colmo: duele? Pues soltándoles el rollo que llevo soltado hasta este punto… bueno, y si tenemos muchísima suerte y parece que están escuchando podemos añadir lo siguiente:

·      ¿Por qué es saludable? En principio porque ayuda a mantener a raya nuestro peso, combatiendo con ello a la gran plaga de nuestra sociedad occidental: la obesidad (fuente de un gran porcentaje de problemas que afectan muy negativamente a nuestra salud y calidad de vida y plaga real de la sociedad occidental). Continuando con el capítulo de lo que podríamos denominar Beneficios Físicos podemos añadir que ayuda también a controlar nuestra presión sanguínea (otra fuente muy importante de problemas) estimulando la eficiencia de nuestro motor, es decir, de nuestro Sistema Cardiovascular. Efectivamente, bien ejecutada (de este capítulo nos ocuparemos luego) es de gran beneficio para nuestro corazón al mejorar su contractibilidad, así como para nuestras venas y arterias, ya que ayuda a limpiarlas de posibles residuos y mejora su elasticidad. Además, fortalece nuestros huesos, músculos y articulaciones; las ruedas del coche, lo que se denomina Sistema Locomotor.

Pero no son sólo beneficios físicos lo que nos proporciona el desarrollo de esta capacidad, También nos proporciona bastantes Beneficios Psicológicos: para empezar, nos gustará más la imagen que nos devuelva el espejo, y eso siempre está muy bien. Pero además nos regalará una sensación muy estimulante que será simultánea a la descarga de endorfinas (unas hormonas con las que nuestro organismo palia ese dolor al que antes aludía). Nos invadirá una sensación de satisfacción, de haber HECHO DEPORTE de cansancio placentero; nuestra mente estará más clara además. ¿Cuánta gente no puede recordar la última vez que rompió a sudar haciendo deporte? No puedo acabar este párrafo sin aludir a la autorrealización y autoestima (coletilla que no se nos debe jamás olvidar cuando hablamos de los beneficios psicológicos del deporte) a lo que a mí me gusta añadir la tolerancia al dolor (dentro de un límite, claro está; el dolor existe, es la mayor evidencia de que estamos vivos, pero no podemos pasarnos la vida esquivándolo; los únicos que jamás sienten dolor son los muertos) y la victoria (o derrota… pero siempre suele acabar siendo victoria) en la competición que realmente importa: la que realizamos con/contra nosotr@s mism@s. Sufrimiento y Placer, que en principio son antónimos, pueden llegar a ser mucho más sinónimos de lo que nos pensamos en un principio.

Para acabar este punto, recordar que los mareos, vomitonas, agotamientos o incluso los desmayos no son nada saludables. Son más bien señales que nos manda nuestro organismo de que nos estamos equivocando.

·       ¿CÓMO correr? El gran concepto de este capítulo es: RITMO CONSTANTE, o lo más constante que nos deje el tipo de terreno. Un ritmo que nos permita sentirnos más o menos agusto, sin tener que parar a andar, aunque vayamos muy despacito, aunque andando igual hasta fuéramos más rápido. Podremos incrementar este ritmo, pero muy poco a poco. Los cambios bruscos de ritmo, los sprints sobretodo, el parar en seco tirándote al suelo después de un sprint, todo esto no es bueno para el corazón. No te vas a morir, pero si nuestro objetivo fundamental es la salud, lo estaremos haciendo rematadamente mal. Como mejor se adapta nuestro organismo es comenzando y finalizando poco a poco, exactamente igual que lo que debemos hacer cuando tengamos que adaptar a nuestro organismo a cambios de presión por cambios de altitud (buceo, alpinismo). Los brazos deben de ir sueltos para no malgastar la energía que requiere tensarlos; el tronco bastante erguido; la zancada elástica y larga -de manera que con el aterrizaje de una zancada ya estemos preparando el despegue de la siguiente- y no contraída como les pasa a tantos futboleros que tienen toda la zona del pubis -músculos abductores principalmente- contraída por disparar tanto a puerta. Fíjate en cómo corren l@s grandes atletas african@s de fondo y medio fondo; son un muy buen modelo.

Tendremos que tener paciencia, que el gran momento llegará: el del placer, ese momento en que te sientes capaz de dar la vuelta al mundo; ese momento en el que te fastidia que Pablo no te deje dar una vuelta más porque tenemos que volver al cole (pocas veces, pero pasa).

Para l@s avanzados, no puedo dejar de referirme a la gran regla fisiológica sobre las pulsaciones por minuto más adecuadas: jamás deberemos sobrepasar las 220 – edad y deberemos mantenernos en torno al 60% - 65% de este parámetro. Según vayamos siendo más profesionales podremos sentir en nuestras propias carnes como nuestro organismo se ha adaptado a mantener por largo espacio de tiempo el 70, ¡o incluso el 80 por ciento! de este parámetro antes aludido. Si somos ya unos profesionales en toda regla podremos añadir a nuestra equipación (de eso ya nos ocuparemos más adelante al detalle) un cinturón de esos que rodean el pecho y que nos muestran nuestras pulsaciones en el display del reloj. Mi opinión personal es que son innecesarios e incómodos; un verdadero profesional sabe a las pulsaciones que va. Me llama muchísimo la atención su utilización generalizada en la élite (ciclismo principalmente). Yo creo que es más para el control de los jefes (“éste está vagueando”; “éste está en forma”) que para el autocontrol propiamente dicho del deportista. Sí que son útiles a la hora de evaluar la sesión en general, la verdad.

Si corremos por un terreno abrupto, en las cuestas arriba nuestro ritmo, lógicamente, tendrá que descender. ¡Trata de no parar de correr!, dosifícate para no tener que parar, paciencia que todo acaba, piensa que te estarás trabajando otra physical skill muy importante: la potencia, tan útil para tantísimos deportes. En las cuestas abajo echa el freno, no te dejes llevar, que el peligro de accidente aumenta. Te estarás trabajando otra physical skill muy importante: la fuerza. Trata de esquivar las grietas y los hoyos por razones evidentes y busca el carril en el que el terreno esté más blando para reducir el impacto. No te despistes, ¡mira dónde pisas!

Evidentemente, un terreno llano es de gran utilidad en el mantenimiento del ritmo de carrera, pero es muchísimo más aburrido correr por el patio del cole que por el campo, ¡dónde va a parar!

·       Antes y Después.  Vamos a hacer un ejercicio que demanda energía. Esta energía nos la proporciona la comida. No deberemos realizar este ejercicio físico si hace mucho que no hemos ingerido ningún alimento. Eso sí: la digestión deberá estar concluida. Nuestros músculos van a demandar una energía que no debe estar utilizándola el estómago haciendo una digestión.

Deberemos de prepararnos psicológicamente para lo que nos va a venir. Aquí hay que hacer una fuerte distinción entre l@s niñ@s y l@s mayores: a l@s niñ@s advertirles por activa y por pasiva que comenzarán la carrera sintiéndose supermanes… y que estarán agotad@s a los 30 seg; a l@s mayores recordándoles que echar a rodar la rueda es lo más difícil, que luego ya rueda sola. Hay que tratar de preparar la mente, de visualizar, de anticipar, incluso de sentir esos primeros minutos en los que el reloj está parado (¡estoy agotado y no llevo ni 5 min!). Recordarles que no todo será sufrimiento… y añadir todo ese rollo de las endorfinas y demás que he comentado más arriba.

Después muy fácil: abrigarse si hace frío (nuestro organismo está cansado y los virus aprovechan) y, sobretodo estirar correctamente al menos los 4 grandes grupos musculares de las piernas (cuádriceps, isquiotibiales, gemelos y los que siempre se me olvidan: los abductores). ¡He dicho correctamente!, no haciendo un paripé. Sin rebotes, tomándonos nuestro tiempo con cada grupo, expirando para ganarle milímetros… bueno, que me enrollo. Ya escribiré otro artículo como este dedicado a otra physical skill muy saludable: el stretching.

·    Equipación, Climatología y Medidas Higiénicas. Zapatillas blandas, amortiguantes, que reduzcan el impacto lo más posible y bien atadas (mejor en el vestuario para que no tengamos que parar para atarnos las zapatillas). Nuestras rodillas, sobretodo, lo agradecerán mucho; elegir pisar el terreno más blando también ayuda mucho. Unos pies con holgura dentro de unas zapatillas incrementan muchísimo el riesgo de lesión, aunque tú te veas muy guap@. Esas zapatillas de colores tan vivos son buenísimas para jugar al fútbol (¡las lleva Cristiano Ronaldo!), pero en absoluto para correr. Camisetas transpirables pero tampoco hay que volverse loco con tanto climacool y climalite, más que nada en beneficio de nuestras economías. Extremidades (manos, pies y cabeza si no disponemos del suficiente pelo) calientes si hace frío. Sobretodo en el caso de los pies ya que unos pies calientes nos quitan muchas papeletas de lesionarnos. Buenos calcetines que no nos provoquen ampollas si hace calor. ¡Nada de faldones en los pantalones!; causa de gran número de accidentes y lesiones, y nada colgando (pelo, bufandas, pulseras) en general. El cordón de la chaqueta bien atado es muy útil también para mantener el calor corporal.
Le tenemos mucho miedo al frío cuando siempre se suele (si no viene acompañado de aire) poder combatir. Mi opinión personal es que deberíamos tenerle mucho más miedo al calor. De hecho, las Autoridades Sanitarias desaconsejan el ejercicio físico en las horas centrales del día en los días de mucho calor.

Estirar después es otra gran medida higiénica, que lo sepas. Pero no voy a repetir el rollo de más arriba.

·       Objetivos. Que te lo pases bien corriendo, que corras por placer, que entrar en el aula y decir “Countryside” sea una fiesta pero porque lo vas a hacer bien (correr en grupo, sin piques, conversando si es posible, ayuda a combatir el aburrimiento); conseguir escuchar la gloriosa pregunta: ¿puedo dar una vuelta más?, en vez de: ¿Pablo, cuánto quedaaaaa? (este objetivo prometo que ya lo he conseguido, pocas veces pero lo he conseguido); y que después de haberte leído todo este rollo te calces las zapatillas y te vayas a correr (con la familia, con l@s amig@s, mucho mejor). Pincha aquí si quieres saber por qué suele correr la gente que corre.

·       Comentarios, quejas, excusas y sus respectivas contestaciones. ¡Tengo flatooo!: “se quita corriendo”; ¡Me cansoooo!: “si te planteas una vida sin cansarte: 30 años/110 kilos” o “me temo que tienes que aprender a distinguir el agotamiento de la vaguería”; ¡Me dueleeee!: sólo a los muertos no les duele nunca nada.

·       Conclusión. Para finalizar y si ha leído usted detenidamente este escrito, habrá llegado a mi misma conclusión: que las medallas, los podios, los cronómetros, los metros y los números de vueltas no vienen sino a fastidiarlo todo.



Muchas Gracias por tu atención,

Pablo


1 comentario:

  1. Gracias Pablo, es un placer leer lo que escribes y lo bien que lo haces. Además de estar en forma y ser buen profesor, escribes genial! Gracias, voy a tomar buena nota y me voy a animar a "ser durable" y potenciar la resistencia física....

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